Original la respuesta del matemático ruso Grigori Perelman para explicar por qué a renunciado al premio de un millón de dólares por haber hallado la solución a uno de los siete grandes problemas de las Matemáticas del milenio, la conjetura de Poincaré.
EFE
Blanco, esta mañana durante el desayuno informativo
En un día marcado por el pleno del Congreso de los Diputados en el que se debatirá la iniciativa de CiU para revisar el sistema de financiación de las infraestructuras, el ministro reflexionó sobre el modelo actual, que, a su juicio, presenta numerosos desequilibrios. «Habrá que acabar con esta hipocresía de que unos gastan y otros recaudan». En este sentido, recordó que la continuidad de determinados servicios no dependen de su rentabilidad económica, puesto que cumplen un destacado papel social.«No se pueden comparar servicios fundamentales con otros servicios que cuentan con modelos de transporte alternativos», señaló, poniendo como ejemplo la red ferroviaria Burgos-Madrid, que cuenta con medios de desplazamiento más «rápidos y baratos» que el tren.
Brecha con los controladores
Además, el ministro no descartó nuevos conflictos con los controladores aéreos de cara a las vacaciones de verano. Pese a que los colectivos que representan a los controladores, entre ellos el sindicato mayoritario (USCA), han rechazado en numerosas ocasiones el llamamiento a las movilizaciones, el ministro recordó que «nunca el derecho a huelga se ha quebrado». «En la ley todo es posible; fuera de la ley, nada», sentenció Blanco.
El responsable de Fomento llamó a emprender una reforma que permita hacer de España un país «competitivo desde lo público», tomando como modelo la privatización de AENA, que ha permitido «rebajar los costes de navegación y las tasas aéreas en un 15%», gracias a, entre otras medidas, la aprobación del decreto ley por el que se redujo el salario de los controladores hasta «hacerlos equiparables a la media europea».